No podemos negar que vivimos en una sociedad llena de complejos, donde todo el tiempo se señala lo que se debe y no se debe hacer, incluso en algo tan placentero como el sexo, ¿no crees?

No es un mito, el punto G masculino existe, sólo que muchos no se han atrevido a disfrutarlo por tratarse de un tema que pone hasta en duda la orientación sexual de un macho alfa dominante, pero, ¿por qué no arriesgarse si se trata de una práctica íntima que nadie más tendría por qué saber?

Si te sientes confundido y no sabes, o no quieres aceptar que ya sabes dónde se encuentra este rincón en tu cuerpo, no te preocupes, a continuación, de la mano de Susan Milstein, Doctora y educadora sexual lo vas a descubrir: “El ‘punto G masculino’ es la próstata y mide aproximadamente 4 centímetros y se localiza desde el recto hacia el abdomen”.

Así como lo lees, y tal vez ahora entiendas por qué es un tem tan polémico para la virilidad masculina, sin embargo, disfrutar del sexo en pareja no tiene nada que ver con tu orientación sexual, al contrario, conocerte y reconocer lo que te provoca placer, te ayudará a vivir una vida sexual más satisfactoria, e incluso, aumentará la confianza con tu pareja y la seguridad que proyectas ante los demás.

¿Estás listo para intentarlo? Pon atención a estos sencillos consejos:

1.– No te acomplejes: los experto recomiendan que tengas en cuenta que intentar un masaje prostático no tiene nada de malo, como mucho te pudieran hacer creer. Lo más importante es estar relajado y dejarte llevar por el placer. Si estás decidido a dar este paso en tu vida sexual, asegúrate de tener las manos limpias (las tuyas si quieres intentarlo solo, o las de tu pareja, si se convertirá en un juego de dos), y ten a la mano lubricante. Recuerda que esta parte de tu cuerpo no está diseñada para permitir el acceso a nada.

2.– No te aceleres: Por la excitación del momento, podría ocurrir alguna lesión, y como no queremos que sea una amarga experiencia para ti, ve despacio, masajea un poco la zona, conócela y ve al ritmo que tu cuerpo te lo permita.

3.– Estimula y disfruta: Es un momento para ti, aunque estés con tu pareja, descubrir este rincón sexual de tu cuerpo te hará experimentar nuevas sensaciones, no te cierres, no te asustes y disfruta, pero sobre todo, hazlo a tu ritmo y no olvides estimular.

Es importante recordar que si es algo que te causa pudor y no te animas a decirle a tu pareja, pero en verdad quieres intentarlo, puedes apoyarte con un estimulador prostático. El costo oscila entre los mil pesos, sólo recuerda buscar alguno con sujetador o una base ancha así evitarás la penosa escena de llegar al hospital para que saquen de tu cuerpo un objeto no identificado.

No te acomplejes, disfruta tu sexualidad Rompe tabús y disfruta al máximo tus orgasmos.