La historia de Gotan es una de esas historias que demuestra que el que persevera alcanza. Y es que, después de haber superado el cáncer, Viviana Grajeda llegó a la Ciudad de México, donde, junto a su esposo, que recién había perdido su trabajo, abrió un pequeño puesto callejero de cocina argentina, en la Colonia Tabacalera, a unos pasos del Monumento a la Revolución. Con el tiempo, el pequeño puesto callejero, que abría cuando llegaban y cerraba cuando se iban (como lo platica Viviana), se fue ganando el cariño de los oficinistas y trabajadores de la zona.

Poco a poco, el pequeño local empezó a ser visitado por todo tipo de personas, desde tenderos hasta diputados, creando un ambiente único en la pequeña mesa que se colocaba en la calle. Sin embargo, cuando el gobierno de la CDMX decidió rehabilitar el Monumento a la Revolución y sus alrededores, para celebrar el centenario de la Revolución Mexicana, el pequeño puesto de latón tuvo que cerrar. Pero, fue tal el amor que sus clientes le tenían al lugar, que ayudaron a los dueños a conseguir un local cercano y montar Gotan de Baires. Hoy en día, Gotan cuenta con dos sucursales, una en la Tabacalera y otra a unos pasos de la Alameda; y ofrece una gran variedad de platillos porteños (de Buenos Aires), preparados con carne e ingredientes de gran calidad, a un precio más que justo.

Para iniciar, te recomendamos probar una empanada, puede ser la de espinaca, la de carne o la de cuatro quesos. O, si lo prefieres, puedes empezar con una rica tabla de quesos. Como plato principal nada como un buen corte, por lo que te recomendamos probar el Bife de Chorizo Especial, la Entraña, el Corte Gotan (especialidad de la casa), la Colita de Cuadril, el Vacio o un Choripan. Y si prefieres comer algo menos “carnoso”, siempre puedes pedir los Ravioles, los Canelones, los Ñoquis, la Lasaña o la Pechuga al Chimichurri entre otros.

Para cerrar la comida, nada como un Alfajor de Chocolate, un el Pastel de la Nonna, o un Helado Artesanal. Eso sí, acompañado de un Carajillo o algún digestivo, para que la sobremesa sea mucho más amena.
Después de una rica comida y una buena plática, pides la cuenta y descubres lo mejor de Gotan. Descubres que comiste delicioso y con un gran servicio, sin gastar de más; por lo que seguramente te quedarás con ganas de volver. Por todo esto, Gotan es una gran opción para comer en cualquier ocasión.