En 1960, Wendell Riggs y su esposa Cynthia Sargent decidieron crear un tianguis de arte y artesanías mexicanas. Empezaron en un local ubicado en la calle de Doctor Galvez, a unos pasos de Ciudad Universitaria. El éxito del mercado fue tan grande, que se vieron obligados a buscar un lugar más grande, donde pudieran darle cabida a todos los artesanos y visitantes que llegaban todas las semanas. No pasó mucho tiempo, para que encontraran una enorme casona colonial, en la calle de Amargura, en San Ángel, misma que fue adaptada para convertirse en un tianguis por arquitecto Manuel Parra y por la arquitecta Ruth Rivera Marín, hija del muralista Diego Rivera. Y, en 1965, abrió sus puertas El Bazaar Sábado.

Desde aquél entonces, El Bazaar Sábado se ha dedicado a darle, a los artistas y artesanos mexicanos, un espacio para que exhiban y vendan todas su piezas y productos. Y, en este 2018, más de 50 años después, el Bazaar decidió renovarse, con nuevas propuestas de una gran variedad de diseñadores mexicanos, al mismo tiempo, que conserva la tradición y folclor de los artesanos que han permanecido desde el inicio del proyecto.

Algunos de las marcas, artesanos y artistas que han exhibido y vendido su material en El Bazaar Sábado desde sus inicios se encuentran José Cruz Guillén de Arte Gravid, quien hace grabados de pepita en vidrio (y es tan bueno que puede hacerlo incluso en un foco); Arte Felguerez, que vende piezas de latón diseñadas por Manuel Felguerez para las olimpiadas de México 68, así como algunas contemporáneas; Alberto Díaz de Cossio, del Taller de Cerámica Experimental; y Karima Muyaes, que vende una gran colección de Milagros, Exvotos y Máscaras tradicionales y contemporáneas.

Mientras que, entre los expositores más recientes, puedes encontrarte con marcas y artistas como Kayumare, con piezas contemporáneas realizadas por artesanos huicholes; SHforU y Haramara Jewelry, con piezas de joyería fina y contemporánea; y Candor, con artículos para la casa hechos a mano; entre muchos otros.

Una visita a El Bazaar Sábado es una oportunidad para disfrutar de México, sus colores y sus sabores. Es un lugar en el que podrás disfrutar de una comida en el restaurante del patio central, algún dulce típico mexicano o tomar un mezcal; al mismo tiempo que podrás encontrarte con obras de artesanos tradicionales y de artistas reconocidos como Pedro Friedeberg o Manuel Felguerez, entre otros. Sin duda, es un lugar que todo chilango y turista debe visitar, para disfrutar de la riqueza que nos regala México.